miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Amor, de Gustavo Klimt

Título: El AMOR (1985). Autor: Gustave Klimt Viena, Historisches Museum der
Stadt WienTambién.Óleo sobre lienzo, 60 x 44 cm.


El Amor introduce significativas novedades con respecto a Fábula y a Idilio. El tema no se representa mediante evocaciones mitológicas o reinterpretaciones del pasado -si bien se ha sugerido un paralelo con el Éxtasis de santa Teresa de Bernini- sino por una pareja abrazada, en atavío contemporáneo. Aunque la escena tiene un aire artificioso y teatral, el artista la sumerge en una atmósfera misteriosa y llena de presagios, que recuerda las obras simbolistas del alemán Franz von Stuck, del cual Klimt era un gran admirador. La elección de tonos grises y marrones hace brumoso el ambiente, mientras que el abandono de la pincelada virtuosista al estilo de Makart comportan una interpretación menos apegada a la realidad. Indicio del cambio de clima es sobre todo, sin embargo, la parte superior del cuadro, donde se asoma una serie de enigmáticas figuras femeninas que aletean sobre los enamorados; tiene un doble valor: por una
parte introducen .una vena oscura e inquietante, que alude a la fragilidad del amor, a su carácter a menudo dolorosamente ilusorio; por otra, con la reunión de edades distintas recuerdan la fugacidad del tiempo, tema que se repite en las rosas del marco, que hacen las veces de símbolo de la caducidad de la vida y el carácter efímero de la belleza y la juventud. Precisamente el marco es otro elemento de novedad. Su "moderna" simplicidad y la presencia de las rosas lo convierten en un elemento decorativo preciosista que pasa a ser parte integrante de la composición, anticipando, en la unión de pintura y ornamento, soluciones que el pintor desarrollaría en los años del Jugendstil.


Los Enamoramientos, de Javier Marías

«La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio
su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su
mujer, y yo era en cambio una desconocida…»

Así comienza Los enamoramientos, la nueva novela de Javier Marías, consagrado como
u no de los mejores novelistas contemporáneos. María Dolz, la narradora y protagonista,
sólo supo su nombre «cuando apareció su foto en el periódico, apuñalado y medio
descamisado y a punto de convertirse en un muerto: lo último de lo que se debió de dar
cuenta fue de que lo acuchillaban por confusión y sin causa».

Con una prosa profunda y cautivadora, esta novela reflexiona sobre el estado de
enamoramiento, considerado casi universalmente como algo positivo e incluso
redentor a veces, tanto que parece justificar casi todas las cosas: las acciones nobles y
desinteresadas, pero también los mayores desmanes y ruindades.

Los enamoramientos es también un libro sobre la impunidad y sobre la horrible fuerza
de los hechos; sobre la inconveniencia de que los muertos pudieran volver, por mucho
que se los haya llorado y que en apariencia nada se deseara tanto como su regreso, o
al menos que siguieran vivos; también sobre la imposibilidad de saber nunca la verdad
cabalmente, ni siquiera la de nuestro pensamiento, oscilante y variable siempre.

¡Buena lectura!

CLUB DE LECTURA ELISEO VIDAL